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1. Casona de la Calle Larga
2. Casona de la Calle Larga
3. Palacio de los Ossorio
4. Zona Conventual
5. Convento de Trinitarios
6. Paneras Reales
7. Paneras Reales
8. Arco de los Descalzos
 
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panera

Dibujo Portada Panera Real.
mapa

Señal 6. Las Paneras Reales

La fachada que apreciamos perteneció al edificio de las Paneras Reales, un gran caserón que, a lo largo de su devenir histórico, había sufrido múltiples remodelaciones tanto en su exterior como al interior debido a los diferentes usos a los que se dedicó.

La historia particular de este inmueble arranca con la necesidad que la entonces ya capital del reino, Madrid, de garantizar el suministro de cereal para su creciente población en el siglo XVIII. Así Carlos III decide construir diferentes silos en zonas cerealistas para almacenar cantidades que puedan servir como suministro en época de carestía. Para la población local, la imagen de este tipo de silos no va a ser muy positiva: el ver partir carros cargados de mercancías hacia la ciudad en épocas de hambruna, provocará los lógicos recelos. En el caso de Arévalo y en momentos concretos, se llegarán a producir motines para impedir la salida del preciado grano.

Las grandes dimensiones del recinto hacen que, en 1831 el conjunto arquitectónico pasara a acoger, tras algunas remodelaciones, al Regimiento de Zapadores Minadores, permaneciendo en esta sede hasta 1838. Curiosamente, después de su utilización como Academia, el inmueble volvió a tener un uso relacionado con la principal riqueza agrícola de la zona, el cereal. Será a principios del siglo XX cuando se instale allí un molino, importándose la maquinaria más sofisticada del momento desde Alemania.

El conjunto molinero estaba formado por tres molinos, dos harineros y uno de molienda de algarrobas. Su maquinaria de madera, su aspecto general y su “monumentalidad”, hace que se pudiera hablar casi de una obra de arte de tipo industrial. Cuando se procede a la venta del solar de las Paneras, los propietarios decidieron donar toda la maquinaria al Ayuntamiento de Arévalo. Por ello, se desmonta por completo y se traslada a dependencias municipales donde aún se conserva.