La reina Isabel | Juan de Velázquez de Cuellar

TESTAMENTO Y MUERTE DE ISABEL

Una larga y penosa enfermedad debilitan poco a poco a la Reina, postrada en el lecho de su Palacio Real de Medina del Campo. Redactando su testamento el 12 de octubre de 1504, que aún aumenta con el codicilo el 23 de noviembre. Tres días después, el 26 de noviembre, murió la Reina entre grandes manifestaciones de dolor en todo su reino.

Según su deseo, el cuerpo sería trasladado a Granada donde había dispuesto ser sepultada. El cortejo fúnebre fue impresionante. Prelados y humildes curas de pueblo, caballeros y pueblo llano, acompañaron al féretro, llevado por sus súbditos en tan largo y penoso viaje, a la sazón acompañado de torrenciales lluvias.

A su paso por ciudades y pueblos salían infinidad de gentes para despedirla y llorarla, desde Medina a Arévalo, Cardeñosa, Cebreros, Toledo... para finalmente llegar a su Granada.

La reina Isabel había nombrado a Juan

Velázquez de Cuéllar testamentario y ejecutor "se ponga en poder del dicho Juan Velázquez, mi testamentario, todas mis ropas e joyas e cosas de oro e plata e otras cosas de mi camara e persona..."

En almoneda pública celebrada en la villa, de la riquísima colección de tapices que decoraban el palacio, la mayor parte pasaron a manos de altos cargos de la corona; los objetos de oro y plata a la esposa de Juan Velázquez para enriquecer el propio palacio, destacando entre éstos "un joyel de oro con esmaltes y rubíes, una sortija de oro con rubíes y una crucecita de oro con cuatro rubíes y un diamante".

También abundaban en la almoneda las ricas telas como sedas y morados carmesíes, tafetanes verdes, camisas moriscas..., exquisitos perfumes de uso personal, así como su interesante biblioteca de unos 400 títulos, numerosa e importante para su época, de temas preferentemente religiosos;

de ella destaca como ejemplar extraordinario el famoso misal breviario, "de mano, en pergamino, en letra menuda, con muchas iluminaciones ricas, que tiene las coberturas de oro de martillo, y por el envés la devisa de las frechas, et todas labradas de sincel, con 219 perlas medianas..."

La influencia en la Corte de Juan Velázquez de Cuéllar, no solo fue importante durante el reinado de los RR.CC., sino en el corto espacio en que reinó su hija Juana y Felipe "El Hermoso", que le confirmaron todos sus cargos, como lo demuestra que en 1505 le ratifican en la fortaleza de Arévalo con un sueldo de 290 mil mrs.

También durante la regencia de Fernando El Católico y durante las estancias en palacio de Germana de Foix, su segunda y joven esposa, de la que Dª María de Velasco era dama e íntima amiga. Después surgirían graves discrepancias.

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