Con la llegada de los pueblos árabes en el año 711, esta zona fue habitada por tribus norte-africanas de pastores beréberes.

Los habitantes anteriores, unos fueron al norte; otros quedaron formando la población mozárabe.

Con el avance de la Reconquista, los reinos cristianos fijan las fronteras en el Duero y Arévalo quedó situada en la denominada Extremadura Castellana, la franja de territorio comprendida entre el Duero y el Sistema Central, escenario de continuas incursiones o razzias, permaneciendo escasamente poblada.

Como resultado de esta presencia musulmana, nuestra tierra, mantiene gran cantidad de topónimos geográficos y de núcleos de población entre los que destacan: Adaia, Zapardiel, Almenara, Moraña, Moriel.

LA INVASIÓN MUSULMANA Y RECONQUISTA

Museo Pprovincial ävila