celtiverico

En el año 220 a.C. Aníbal toma Elmantike y Arboukale que estaban en poder de los Vacceos; es cuando Polibio cita por primera vez a este pueblo. Estrabón los cita como "ouak kaioi" y dice que "entre ellos corre el río Dourios". Plinio cita 17 ciudades, aunque de ellas no destaque más que cuatro. Según Tiberio Graco, había destruido 300 ciudades en Celtiberia, dando el nombre de ciudades a simples torres, exageración pues dio el nombre de ciudades a las aldeas mayores. No es identificable Arévalo con alguna de esas ciudades, por lo que deducimos que estaría en ese segundo plano de aldea grande o torre. En el país de los Caucenses (Coca) año 134 a. C. se habla de Kome=aldea; este tipo de asentamiento se identifica con los denominados castros de la IIª Edad del Hierro.

Era un pueblo agricultor y ganadero, eminentemente cerealista con cultura del hierro que evoluciona al

celtiberismo y está en plena expansión cultural cuando llegan los romanos.
Hacia el año 226 a.C. se produce una expansión territorial quedando fijados desde entonces los límites territoriales.

En el ataque a Numancia en el 137 a.C., está constatada la ayuda de los vacceos y por ese motivo Escipión marchó sobre los pueblos vacceos en el 134 a.C., en una suerte de "razzia", para evitar la llegada de víveres a los numantinos. Lo mismo ocurrió con los movimientos del año 56 y 29 a.C., a favor de astures y cántabros, en que vacceos y arévacos forman las coaliciones militares indígenas más importantes contra la conquista romana. Destaca su caballería tan numerosa como afamada, con caballos domesticados capturados de las grandes manadas que existan en estado salvaje y que también criarían.

Entre sus armas, muy apreciadas, debe señalarse especialmente la espada

que luego adoptarán los romanos.

Tenían el mismo alfabeto mixto (silábico y alfabético) y la misma lengua. Vestían el "sagum", túnica larga confeccionada con lana de sus ovejas. Hacían cerámica a torno, de colores claros pintadas a bandas y círculos sepias y marrones. Se adornaban con objetos de orfebrería aunque no parece que los fabricaran, anillos, torques, brazaletes, pendientes y fíbulas, como también collares de pasta vítrea.

Rendían culto a la naturaleza y en especial a la luna; Strabón dice que los celtíberos tienen un dios innominado y que, en las noches de luna llena, las familias le rinden culto danzando hasta el amanecer a las puertas de sus casas. Las Matres, que simboliza la fecundidad de la tierra y las aguas. Estas eran algunas de las características de aquel pueblo que habitó nuestra comarca cuando llegaron los romanos.